miércoles, 20 de julio de 2022

 

ESPAÑA TIENE UN PROBLEMA… EL MUNDO TIENE UN PROBLEMA

 Hay tanto sobre lo que escribir en este mes de julio de 2022, que cuesta saber por dónde empezar. Pero creo que lo más urgente es preguntarse ¿En qué punto está la democracia en España? ¿Tiene España una democracia plena como dicen los que manejan las cloacas del estado? ¿Por qué la mayoría de los españoles están comulgando las ideas de los que nos oprimieron durante cuarenta años? ¿Por qué la historia oficial de la España democrática nunca ha condenado las practicas del franquismo? ¿Por qué los españoles nacidos después de 1975 apenas conocen nada de la historia de los cuarenta años anteriores a esta fecha? Esa historia negra que se llevó por delante miles y miles de vidas y obligó a exiliarse a otro gran número de españoles.

 Vivimos en un país… mas bien en un mundo donde el exceso de información y sobretodo la falsa información ha creado gentes simples de espíritu, gente que por comodidad dejó de pensar y se refugió en “lo que dice la tele es verdad” “lo ha dicho el telediario y lo veo en internet”.

 En la época en que la humanidad debería estar más formada que nunca, estamos asistiendo a todo lo contrario ya que se ha adulterado la educación y la formación, para que los estudiantes dejen de pensar y así hacer de ellos seres robotizados programados para los intereses del poder económico, porque de sobra es sabido que el poder político no pinta nada en este mundo neoliberal. Un pequeño o gran ejemplo de este mundo y de su realidad nos lo describe excelentemente en su novela “Tierra” Eloy Moreno.

 En este libro, Moreno, nos describe de forma sencilla y comprensible como los poderosos holdings para obtener sus ganancias millonarias se encargan de manipular las redes sociales a su antojo y dirigir las cosas a sus intereses, haciendo creer a los usuarios que son ellos los que manejan el mundo. Este libro es recomendable para los que se creen dueños del mundo por tener su propio canal en YouTube o Instagram es un libro recomendable para reflexionar en qué situación estamos en este siglo XXI. Y para todos aquellos que ignoran la historia de España del siglo XX que lean a Paul Preston y a Ángel Viñas. Porque a esos que piensan que no fue para tanto los cuarenta años de franquismo les preguntaría si una vez acabada la guerra en 1939 ¿Era necesario seguir matando a seres humanos a vecinos de tu mismo pueblo y a veces hasta familiares solo porque no piensan como tú? Evidentemente fue la mejor manera de asegurarse que nadie les discutiría sus privilegios de ganadores de esa cruel guerra fratricida. Pero ya sabemos que la historia del siglo XX está llena de sangre, las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam, etc. El nazismo alemán, el fascismo italiano, el totalitarismo estalinista, el franquismo y los militares sudamericanos, africanos y asiáticos manejados por los EEUU. En el caso de la URSS no digo totalitarismo comunista ya que para mí eso que pasó en esta federación de países y en el bloque de los países del este de Europa no fue comunismo sino dictadura asesina y los gulags son buena prueba de ello y muy comparables a los campos de concentración nazis.

 No se si el comunismo es el mejor sistema para llegar a una sociedad igualitaria y equitativa, porque nunca se ha materializado en ningún país, desgraciadamente todos acabaron en dictadura. Lo que si estoy seguro es que el mundo avanza con dialogo, porque de todos es sabido que no existe la verdad absoluta y que la mejor manera de convivir es consensuando lo mejor de cada uno de nosotros como seres civilizados que podemos llegar a ser. Pero los neoliberales no están por la labor ya que les hacen falta millones de borregos para producir sus riquezas a cambio de una mísera limosna cada día mas pequeña. Necesitan borregos que no piensen, que sigan al rebaño sin rechistar con la cabeza gacha y dándoles las gracias por la mísera nómina con la cual apenas sobreviven en un mundo que los ignora y solo los utiliza para votar, no ofreciéndoles nada a cambio de su esclavitud. Tan solo palabras vacías y miles de mentiras.

 

Para mí es evidente que toda mejora de cualquier sociedad pasa por la educación, por una educación que enseñe a pensar no a adoctrinar ni aborregar. Pero aquí nos topamos con los poderes reales a quienes la educación y la formación de las personas les molesta mucho, va contra sus ideales, ya conocemos el dicho: “pienso luego estorbo”. Podemos darnos cuenta de lo que realmente pasa en nuestra sociedad y negarnos a ser los que les enriquecemos a cambio de nada. Pero… ¿Qué partido político es capaz de llevar en su programa una ley de educación que de verdad forme a los ciudadanos? Ni el gobierno “progresista” actual ha sido capaz de elaborar un sistema educativo en el cual se aprenda a pensar. Se han cargado las asignaturas que permitían desarrollar el pensamiento. Los otros directamente quieren reescribir la historia reciente de España e incluyen la mentira en las aulas mediante la religión incluyéndola en la nota media global.

 Señorías ustedes no volverán a las aulas, aunque algunos ni las pisaron y les regalaron master y carrera. Pero no vendría mal que se reciclasen en ética y moral, aunque a ustedes les da igual ser los títeres del poder real mientras cobren para no hacer nada por los ciudadanos. Así que dejen de tomarnos por imbéciles porque no pueden engañar permanentemente al pueblo, aunque tengan a millones de personas anestesiadas porque algún día despertaran de su letargo.

 Quizás sea una utopía, mi utopía, pero o mejoramos la educación de la humanidad o nunca saldremos de la espiral de violencia en la que está sumida nuestra tierra. Tengamos bien en cuenta que una formación y educación de calidad no quiere decir que tenemos que sumirnos en el pensamiento único, el crecimiento está en la diversidad y en este caso la diversidad de ideas solo puede ayudarnos a mejorar si tomamos lo mejor de cada una de ellas para llegar a la equidad e igualdad de oportunidades para todos los humanos del planeta. Es evidente que siempre estarán los que no desean implicarse en la sociedad, creo que mientras no sean un estorbo ni un peligro para los demás pueden vivir sus vidas.

 ¡Sin educación no hay libertad!

viernes, 8 de julio de 2022

 



Una vez más y van…

 Con la cumbre de la OTAN de Madrid la semana pasada, una vez más la política nos ha mostrado la cara más cínica e hipócrita que tiene. Mientras sus señorías, o como se les quiera llamar, disfrutaban en Madrid de todos los lujos imaginables, han llegado al acuerdo de aumentar el gasto en armamento mientras los presupuestos en salud, educación e I+D civil siguen bajando. Los muertos para asustarnos los pone Ucrania. Una vez más USA se sale con la suya y nos obliga a pasar por el aro que nos ponen sus industrias armamentistas bajo amenaza de dejarnos entre las garras del demente Putin. Cuando bien es sabido que siempre que han querido quitarse a algún presidente de en medio lo han liquidado en unos días. Lo que si estamos viendo es que esta guerra tiene muchos intereses ocultos. Porque las bolsas no se ponen nerviosas ante tantos días de guerra y la subida de la inflación.

 Una vez mas se demuestra que estos señores y señoras son las marionetas del poder económico ya que ellos no deciden nada les viene impuesto por los que realmente mandan esos fantasmas que manejan el mundo y el dinero a su antojo. En ningún momento se habla de que la educación es la mejor arma contra la guerra y el odio, pero a los magnates de las armas no les interesa educar, como ejemplo tenemos lo que pasa a diario en USA, tiroteo tras tiroteo muertos y mas muertos por armas de fuego y ningún gobernante se atreve a proponer leyes que limiten la venta de armas. Al contrario, la solución para aumentar sus ganancias, es que la gente se arme, que un adolescente no pueda comprar armas, otra manera de tomarnos por imbéciles ya que es bien sabido que las armas las compran los padres y se sienten muy orgullosos de mostrar en las redes sociales a sus hijos de cuatro o cinco años empuñando un fusil de asalto.

 Una vez mas la imbecilidad de la política salió a florecer, una vez más, y van miles, se ríen de nosotros y lo permitimos sin rechistar ¿Puede ser verdad que solo unos pocos podamos ver como nos mienten y nos manipulan sin ningún miramiento? ¿Realmente la sociedad está tan anestesiada a la mentira y la corrupción? ¿Por qué la mayoría de la sociedad y sobre todo los más débiles socialmente se desmarquen de la izquierda y se acojan a las ideas de la extrema derecha?

 

La verdad es que han conseguido generar la sociedad del miedo e inculcar el analfabetismo social y político a base de seudobienestar que de un plumazo están desmontando. Implantaron la sociedad del consumismo y hay que comprar de todo para ser feliz, comprar incluso aquello que no hace falta. Ahora que el poder adquisitivo de la mal llamada clase media (para mi sigue siendo, por mucho que les pese, la clase obrera) nadie les ha ayudado realmente. La izquierda se diluyó en la diversidad y el neoliberalismo hizo suyo este tema para crear grupos de individuos independientes los unos de los otros, incluso enfrentados entre ellos. La izquierda se olvidó que los obreros no están en las universidades están en las fábricas, el campo y la construcción. Sin embargo, la ultra derecha ha manejado el lenguaje del miedo, de la mentira a sus anchas ayudados por los medios cavernarios de nuestro país, estos obreros que han perdido la facultad de pensar y se han visto relegados a un segundo plano, ante las minorías han hecho suyas las frases vacías de estos mentirosos compulsivos creados por los nostálgicos del franquismo. Esto se ha visto reflejado desde hace ya unos cuantos años y elecciones tras elecciones, donde las tonterías de la izquierda (llamo izquierda a lo que se supone que esta a la izquierda del PSOE ya que este como todos sabemos dejo de ser izquierda hace muchísimos años, si es que alguna vez lo fue) han ido minando la moral de los votantes que alguna vez creyeron en un mundo mas justo y equitativo. EL 15M nos dio muchas esperanzas que pronto se volvieron pesadillas con sus guerras internas. Con los discursos de sus dirigentes que luego hicieron lo contrario de lo que pregonaban. Nunca jamás he oído una autocrítica del porqué se ha llegado hasta aquí, se han limitado a echar la culpa a los demás de todos sus males, pero no han reflexionado sobre el porqué no son capaces de conectar con la clase obrera. Quizás sea ya un poco tarde para maquillar la reforma laboral del PP, porque en ningún caso se habla de derogarla por completo. Quizás Franco podía haber estado unos años mas en su valle, la ley trans no fuese tan urgente. Quizás lo primero que se debía haber hecho fuese derogar la reforma laboral y no dejar abandonada a su suerte la sanidad, la educación pública y la inversión I+D+i y así evitar que los científicos españoles que gozan de gran reputación en el extranjero pudiesen trabajar en su país, se podría evitar la descomposición de la calidad de la sanidad y la educación. Pero una vez más la izquierda no se enteró de en qué, coño, de mundo vive.

 Ahora señores y señoras a ver como podemos vivir en un país que no se dedique a ser el chiringuito del mundo. Un país donde para que vengan turistas esclavizamos a los trabajadores de la restauración, obligándoles a hacer infinidad de horas sin pagarles las horas extras, ni siquiera las horas normales. Nadie en su sano juicio puede permitir que poco a poco, aunque cada vez mas deprisa nos roben nuestras pensiones, nos roben nuestro dinero y nos contentemos con mirar los males de los famosos en la telebasura diaria. Como bien apunta, Byung-Chul Han, la revolución ya no es posible:

 En la sociedad disciplinaria e industrial, el poder de preservación del sistema era represivo. Los trabajadores de las fábricas fueron brutalmente explotados por los dueños de las fábricas. Tal explotación violenta del trabajo de otros implicaba actos de protesta y resistencia. Allí, fue posible que una revolución derribara las relaciones permanentes de producción. En ese sistema de represión, tanto los opresores como los oprimidos eran visibles. Había un oponente concreto, un enemigo visible, y uno podía ofrecer resistencia.

El sistema de dominación neoliberal tiene una estructura completamente diferente. Ahora, el poder de preservación del sistema ya no funciona a través de la represión, sino a través de la seducción, es decir, nos lleva por mal camino. Ya no es visible, como fue el caso bajo el régimen de disciplina. Ahora, ya no hay un oponente concreto, ningún enemigo suprime la libertad que uno pueda resistir.
El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en un contratista libre, un empresario de sí mismo. Hoy, todos son trabajadores autoexplotadores en su propia empresa. Cada individuo es maestro y esclavo en uno. Esto también significa que la lucha de clases se ha convertido en una lucha interna con uno mismo. Hoy, cualquiera que no tenga éxito se culpa a sí mismo y se siente avergonzado. La gente se ve a sí misma, no a la sociedad, como el problema.”

Hoy hemos llegado al punto en el que como dice Han” El sujeto sometido no es siquiera consciente de su sometimiento. El entramado de dominación le queda totalmente oculto. De ahí que se presuma libre.”

 Como se puede ver, no soy muy optimista de cara al futuro y es que los números y la actitud de la gente me llevan a eso cada vez menos gente confía en la izquierda. Es verdad que en Francia se ha visto en las ultimas elecciones un repunte de la izquierda presentando una candidatura única, cosa que aquí no sabemos o no queremos hacer, pero las post elecciones, francesas, han mostrado nuevamente la cara real de la izquierda actual, no quieren ser un grupo único en la asamblea cada grupo dentro de la coalición quiere tener voz propia. Una vez más no entienden o no quieren entender a los que les votan, les votaron por ir unidos no por ir separados y al día siguiente de las elecciones esta gente ya quiere disolverse y hacer cada uno la guerra por su cuenta. Evidentemente todo esto no es lo que los votantes de izquierda esperan de ellos.

Dirán que soy severo con la izquierda y no digo nada contra la derecha, pero entenderán que la derecha y sus palmeros mediáticos han hecho bien su trabajo y han llevado a la sociedad al punto que les conviene para sus intereses, que para nada son los míos, a mi lo que me interesa es que la izquierda haga bien su trabajo y creemos entre todos la sociedad justa y equitativa que nos merecemos.