martes, 30 de marzo de 2010

CHICOS DE HOY

NIÑOS Y JOVENES DE HOY

Estamos comiendo y Teresa me comenta que está asustada de las noticias que nos llegan diariamente, habiendo llegado a un punto en la vida nacional, donde casi se puede decir que la de hoy es una noticia mejor que la de mañana. Y aunque esto es algo para quitarte el apetito, aun hay algo que le disgusta más: la mayoría de los chicos de hoy no se comportan como a ella le gustaría, sobretodo, añade, pensando que son el futuro de la nación; por supuesto a mi tampoco me gusta. Estamos perfectamente de acuerdo en esto, pero no en los motivos que marcan esta forma de ser. Opina que influyen muy diversas razones en su comportamiento, y yo, aun estando de acuerdo en lo básico, le digo que la mayor responsabilidad la tienen los padres. “Pero tu sabes, me argumenta, que hay casos en que los padres se esfuerzan en darles una buena educación a sus hijos, que se ocupan de ellos, que les dan buenos ejemplos, y sin embargo uno sale torcido. ¿También en este caso se podría culpar a los padres?”

Visto así, estaríamos tentados de exculpar a los padres y buscar las causas en otros lugares, en otros motivos, ¿Pero donde buscar? ¿Qué motivos, que razones daríamos para este caso? El recurso que tenemos más a mano y que parece ser el comúnmente más aceptado, es culpar a “la sociedad”. ¿Pero quien es esta señora? ¿Quién forma la sociedad? ¿Es “algo” que alguien invento y se olvido de ponerle reglas y normas por las que se tenia que regir? ¿O más bien es “algo” a lo que recurrimos para intentar escurrir el bulto de nuestras propias obligaciones? ¿Es que acaso la sociedad no la formamos entre todos, por supuesto también padres e hijos?

De cualquier forma, y a pesar de lo anteriormente expuesto, “estoy dispuesto a concederte, le digo, que “estos” padres no son del todo culpables ya que parece que han cumplido con sus tareas lo mejor posible”. Pero ¿Y el resto de los padres? Me refiero a los de los demás niños o jóvenes. ¿Todos cumplen con su obligación paternal? Si así fuera, pienso yo, no debería haber problema, puesto que si dentro de un conjunto de, por ejemplo, diez niños, solo uno de ellos se desviase, los nueve restantes le harían, con su comportamiento, la presión moral suficiente para que se sintiera tan aislado que a la corta o a la larga se vería forzado a cambiar su forma de proceder. Pienso que el ejemplo también valdría para el caso contrario. Si entre los diez solamente hubiera uno que fuese bueno y el resto malos, este uno al final se volvería malo también, por la misma razón de presión del resto. Justamente lo que parece que ocurre actualmente, si seguimos el razonamiento de que al niño lo corrompe la sociedad, pero es que para mi la sociedad culpable son los padres, los propios y los ajenos, que con su permisividad convierten a los niños en auténticos tiranos que no entienden de reglas ni obligaciones y que solo viven para disfrutar de sus caprichos.

Y si esos caprichos fueran solo el comprar todo aquello que les apetece, sin saber si su familia puede o no sufragarlos, casi estaría por decir que, aunque yo no lo comparto en absoluto, seria un mal menor, puesto que estaríamos hablando de economía, de dinero, que siempre se puede conseguir más o menos bien, en mayor o menor cantidad. Pero el verdadero problema surge cuando el joven al que no le dan todo lo que demanda, se vuelve contra sus progenitores llegando a la violencia física, como desgraciadamente estamos viendo día si y otro también. Y que conste que esto no es cuestión de que surja de la noche a la mañana; esto se forma a través de muchos años de hacerlo mal por parte de los que deberían de hacerlo bien.

A través de toda la historia, todos los mejores educadores, nos han dicho que los niños están probando a los mayores constantemente, que son incansables y que ante la menor debilidad por nuestra parte, ellos toman buena nota y a partir de ese momento ya saben como vencernos. No le des la mínima oportunidad porque si no estás perdido, y cuando quieras negarle aquello que le diste sin ninguna razón, te lo exigirán como una obligación por tu parte. Y no se trata de no darles todo lo que necesiten, sino que entiendan razonadamente, cuando se puede decir si y cuando deben aceptar un no.

El maestro de maestros que es el filosofo José Antonio Marina, asegura: «Según las estadísticas, sólo un diez por ciento de los jóvenes son conflictivos, sin embargo en la sociedad existe la percepción de que este porcentaje es mucho mayor»

Hace pocos días, comentando con unos amigos, les decía que yo por naturaleza soy optimista, y estoy firmemente convencido de que hay más bien que mal, entre otras razones porque me lo demuestra el día a día en el trato con las personas que me relaciono. Ojala que el futuro no me haga cambiar de opinión y esa legión de jóvenes maravillosos que tenemos tenga la fuerza suficiente para ganarles la partida a los “otros”.
Francisco

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿JUSTICIA ESPAÑOLA?

“Me se ponen los pelos como escarpias”. Es lo primero que me viene a la mente, cuando leo un par de artículos relacionados con un mismo tema: el juez Garzón. Trataré de explicarme.

Yo de justicia, ni de administración de justicia, no entiendo nada, (aunque llegado a este punto tengo que decir, que en los tiempos que corremos, no entiendo nada, de nada), pero sobretodo de la justicia española, o de como se ejerce la justicia, por parte de los encargados de administrarla. Día si y otro también, vemos en los medios de comunicación, unas sentencias dictadas por estos encargados, que al común de los mortales nos dejan, como mínimo con la boca abierta, y otras veces con una irritación mayúscula, al ver lo que en ellas dicen. Y es que, cuando nosotros pobres ignorantes, leemos lo que dicen y dictan, no podemos por menos de preguntarnos si estamos ante una realidad o estamos viendo el guión de una obra de teatro, que si no fuese por las repercusiones que para muchas personas tienen, hasta podríamos decir que resultan divertidas por estrambóticas. No quiero extenderme en comentar ninguna, porque en la mente de todos están mil y un ejemplos que nos han causado estos u otros sentimientos muy parecidos. Lo que si es cierto que todos estamos de acuerdo en que lo que hemos leído o escuchado, transgrede todas las leyes del sentido común, y que lleva a preguntarme: ¿Pero como puede ser que, una cosa tan clara para cualquiera de nosotros pobres “ignorantes”, no sea igual para estos señores que tanto saben, y que dedican toda su vida a estudiar los casos y las leyes que se pueden aplicar a cada uno de ellos, las apliquen tan mal? Y esto me lleva a otra pregunta: ¿No será que no actúan en estricta JUSTICIA, aquella que juraron respetar y defender, y aplican una “justicia” personal? Y aquí es cuando me surge la alarma con la que he empezado este comentario, porque me imagino que caigo en manos de uno de estos señores, que pueden decidir sobre el presente y el futuro de mi vida, y de verdad me quedo aterrorizado. No quiero hacer tremendismo; solo hacer falta saber lo que les ha pasado a otras personas, que a diario salen en los medios de comunicación.

Pero decía, que todo esto, era a consecuencia de un par de artículos, relacionados con el juez Garzón. Que no se si tienen o no razón, los unos o los otros, pero que es sospechoso, o por lo menos para mí lo es, lo que allí se puede leer:

“Aquellos que tanto se quejan de que España es invisible en el mundo los que sabemos lo difícil que es atraer a un auditorio no español a nuestros actos culturales, deberíamos estar agradecidos a este juez que utilizó su prestigio internacional para organizar unas mesas redondas en NYU con personajes de tal relevancia que a otras organizaciones españolas les bebiera resultado imposible convocar”.
Y más adelante concluye: “Habiendo asistido a alguna de aquella veladas, siento vergüenza al ver despreciado ese trabajo y mucho asombro cuando se cuestiona que, en el país de la filantropía, el juez buscara la manera más común de financiar un acto cultural: el patrocinio de un banquero. ¡Es la práctica común! Una manera, por otra parte, de ahorrarle dinero al Estado. No tenemos remedio”

En estos términos se expresa Elvira Lindo, sobre el tema.

En la página 9 de El País, podemos leer, en grandes titulares, o en letra más pequeña, frases como estas:
“Proceso expres para suspender a Garzón”
“El poder Judicial se salta los trámites habituales con el fin de acelerar el relevo del juez de la Audiencia Nacional, impulsado desde el Supremo por Luciano Varela”
“Margarita Robles impone su criterio para suspender a Garzón cuanto antes”
“Esta magistrada es amiga personal y compañera de Luciano Varela en la asociación Jueces para la Democracia, y enemiga furibunda de Garzón desde sus tiempos de secretaria de Estado de Interior con el ministro socialista Juan Alberto Belloch”
Dado que el informe pedido por el Poder Judicial al fiscal no es vinculante, las fuentes consultadas indicaron que, una vez recibido, Garzón será previsiblemente suspendido sin más trámite. Un grupo de vocales del Poder Judicial expresó a El País su sorpresa por una medida que ni entienden ni comparten y de la que tuvieron noticia por la prensa”

En otro lugar de la página, con el título “Objetivo, Baltasar”, José Antonio Hernández, escribe: “Garzón tiene pocos amigos en el Consejo, donde vaticinan malos augurios a su continuidad como juez de la Audiencia Nacional, ente el convencimiento de que el Tribunal Supremo terminará llevándole al banquillo por al menos alguna de las dos querellas que pesan sobre él. No resulta extraño, pues, que quieran desterrar a Garzón los vocales de Consejo propuestos por el PP-obsesionados con Garzón, a quien no le perdonan haberles aflorado los sucísimos trapos del caso Gürtel-.Pero si rechina en fuentes progresistas del Consejo, que a ese empeño del PP, se hayan sumado vocales como Lastra y, “”con especial beligerancia y proselitismo””, Robles”.

No se quien tiene, o puede tener la razón sobre un tema tan delicado, y diría más, si no fuese por lo que es, que ni me importa. Pero si me importa, tanto en cuanto, que como decía más arriba, pudiera ser que un día me encontrara con estos jueces, que a mi modo de ver, por lo que se lee, actúan por rencores, recelos, venganzas, cuestiones políticas, dejándose llevar por sus más primitivos instintos, cuando en verdad ninguna de estas cosas deberían influir en sus decisiones, y que mi vida dependiera de ellas, que como escuchaba el otro día en una conferencia que dio un escritor y comentarista muy conocido en España, que decía, ante una pregunta que se le hacia desde el patio de butacas: “Hombre, ya lo creo que puede influir en tu vida, pues pueden hundirte para siempre”.

No se si el Juez Garzón es o no culpable de algún delito, y si es culpable, yo pediría la máxima pena para él, dado que delinquió con todo el conocimiento de lo que estaba haciendo, pero también pediría, que fuese juzgado por otras personas, por otros jueces más imparciales, porque de lo contrario, tanto si se le condena como si se le libera de sus cargos, se habrá hecho en ausencia de la JUSTICIA, con mayúsculas, y tendremos un nuevo caso, una nueva noticia, que desgraciadamente pasará muy rápidamente, y que cuando la leamos, la escuchemos, la veamos no tendremos otro remedio que decirnos: “Pero en manos de quien estamos” “En que país vivimos” “Que sociedad es esta”.

Rememorando a Cicerón, podríamos decir con él:

“¿Hasta cuando, esta gente, abusara de nuestra paciencia?”
“¿Hasta cuando esta actitud de privilegio seguirá riéndose de nosotros?”
“¿Cuándo acabarán estos desatinos en uno de los pilares del Estado y de la Democracia?”

Y me hago la penúltima pregunta:

¿Habrá un día en que la mayoría silenciosa digamos lo que tenemos que decir para corregir todos estos desvaríos?

Francisco

martes, 16 de marzo de 2010

INTERNET ¿ANGEL O DEMONIO?

Yo me atrevería a decir que ni lo uno ni lo otro, sino las dos cosa a la vez. En las líneas que siguen, trataré de explicarme.
Cada día más, estamos viendo en todos los medios de comunicación noticias que tienen relación con las nuevas tecnologías, dicho más claramente, con todo lo que tiene relación con Internet y que afectan a la vida de todos nosotros. Me atrevería a decir que desde hace poco tiempo, unos pocos años, un suspiro, si lo medimos con la vara de medir la historia, nuestras vidas están siendo sometidas a unos cambios que afectan al devenir diario, a las costumbres, a las relaciones con todo nuestro entorno. Ya no felicitamos por Navidad, no nos felicitamos los cumpleaños, los santos, los aniversarios; ya no nos mandamos postales desde nuestros sitios de veraneos, ya no hacemos fotos y las vamos a revelar; ya no vamos todos o casi todos los días al kiosco a comprar la prensa, acaso a veces, y si la portada es suficiente sugerente, compramos la revista del “corazón”, que nos pone al corriente de las vidas y milagros de famosos y famosillos; hablamos menos por teléfono, hay quien se ha quitado el fijo y ya solo tiene el móvil; ya no podemos leer algo tan sagrado para cualquier ciudadano, como es el BOE, donde se publican todas las leyes y normas que rigen nuestras vidas. Ninguna de estas acciones las realizamos como hemos venido haciéndolo durante toda nuestra vida. Ahora lo hacemos “por internet”, o por “on line”, que dirán los más modernos. Y aquí empiezan a surgir un sinfín de preguntas, dudas, miedos, noticias encontradas, contradictorias, que hace que nos pongamos de los nervios y en última instancia haya mucha gente que se pregunte: ¿pero eso de internet, que cascaras es? ¿Y si yo no sé navegar por el “internet ese” que hago?
En mi experiencia diaria desde hace algunos años, todos estos temas han surgido y surgen cada vez más, con más frecuencia con más preocupación con mayor urgencia, y yo cuando me lo preguntan, no tengo otra forma de responder que diciendo:
“Lo queramos o no, nos guste o no, nos moleste o no, creamos que es justo o no, lo que sí es cierto que ha llegado y se va a quedar con nosotros, por lo que procura ponerte lo más rápidamente al día o perderás el tren”.
Y este es un tren que tienes que usar todos los días y en muchos viajes diarios.
He dicho y sigo diciendo casi a diario, que Internet, (que es un efecto, una consecuencia del desarrollo de la informática), es algo, como casi toda invención humana, una moneda que tiene dos caras, una positiva y otra negativa. En internet puedes encontrar todo lo que puedas imaginar y muchas cosas que jamás se te hubiera ocurrido que existiesen, que harán o pueden hacer tu vida más rica, más placentera; encontraras todo lo que el genio humano ha sido capaz de crear, que como ya has adivinado puede ser, y lo es, lo más divino y a su vez lo más diabólico. Ser capaz de manejar tu barco aprovechando los buenos vientos, las mejores mareas y esquivar los escollos, las muchas rocas que surgirán en tu camino, constituye el secreto que debes conocer para disponer de una herramienta, que en cuanto la conozcas, aunque sea solo ligeramente, verás cómo cada vez más se te mete en la sangre como una droga; que esa droga sea, como tantas existen, capaz de salvarte la vida, o por lo menos hacerla más rica, o que sea como otras capaces de destrozártela , depende, como casi todo en este mundo, de ti.
Podría poner muchos ejemplos que ratificarían lo que he dicho hasta ahora, pero no quiero alargarme más de lo necesario, y deseo que estas líneas no te resulten pesadas sino todo lo contrario, y prometo que seguiré escribiendo sobre estos temas, puesto que considero que pueden ser interesantes para algunos que no estén muy al tanto de la evolución de algo que cambia día a día, como es todo lo relacionado con la Informática.
Para cerrar estos comentarios, quiero una vez más, insistir en que no hay que tener miedo, ni de internet, ni de las nuevas técnicas en general, sino tener cuidado en su uso, y por supuesto ser lo más precavido posible e informarte a fondo.
Hasta pronto.
Se feliz francisco.

viernes, 12 de marzo de 2010

MIGUEL DELIBES UN HOMBRE BUENO

Son las 8 de la mañana y en la radio surge la noticia: “Ha muerto Miguel Delibes”. El corazón me da un vuelco, y presto atención a lo que dicen en la emisora, tanto el locutor, como todos los invitados y comentaristas habituales, más los que se van uniendo en el transcurso de los minutos siguientes. Por supuesto todos sin excepción comentan la perdida que supone para las letras españolas la desaparición de este escritor.

Me llama la atención, que varios de los que intervienen dando su parecer sobre la vida y obra de Delibes, después de destacar sus valores literarios, hablen del hombre, de la persona, que estaba detrás del genio literario. Cuentan anécdotas que recordaban de él, y terminan relatando hechos simpáticos, y hasta graciosos, que habían vivido juntos. Esto hace, que cuando vuelvo a casa por la tarde, me dedique a revisar noticias que se dieron en su día en torno a Don Miguel. En esta búsqueda, tropiezo con una entrevista que le hizo una nieta suya, Ángeles Corzo, con ocasión de la concesión de el “Premio a los Valores Humanos por su «defensa de la libertad, su sensibilidad personal hacia los desfavorecidos y su compromiso con la naturaleza»”.


Por supuesto que no me encuentro capacitado para analizar ningún aspecto de la obra de este gigante de las letras, pero si que me gustaría dejar constancia de la opinión que me merece como ser humano.

Leyendo la entrevista, me tropiezo con unas declaraciones que hace ante la pregunta: ¿Se debe premiar al defensor de estos valores? Copio textualmente:

“Antaño, todo hombre nacido de mujer se consideraba portador de cosas positivas, de algo digno, algo noble, unos valores, en suma. Pero la descendencia de Caín pesaba sobre nosotros, y el hombre que era portador de reservas morales se convirtió en un ser peligroso, maligno, de difícil definición. Ahora, el hombre miente, ataca, mata, hiere, viola y su presencia lógicamente engendra desconfianza. El hecho de ser parido por mujer no lo dignifica ni quiere decir nada. Sinceramente, el hombre que se esfuerza por ser mejor, que defiende la naturaleza, que sostiene ideas de amor, paz y progreso por su rareza, bien merece ser distinguido, con un premio o con lo que sea”.

Y un poco más adelante, cuando su nieta le pregunta cual ha sido el premio que más le gusto o que más le hizo ilusión, dice que el Nadal, y relata sus circunstancias con estas palabras:

“Salí entonces a la redacción y grité: «¡Soy finalista del Nadal!». Todos se revolucionaron. El director, que hasta entonces no sabía nada, llamó al café Suizo de Barcelona, donde se reunía el jurado y me dijo que había ganado. Te puedes imaginar entonces, la emoción, las felicitaciones, los abrazos… Cogí corriendo la bicicleta y me fui a casa donde me esperaban mi mujer y mi hijo Miguel, de 11 meses. Nos abrazamos locos de alegría”.

En una de las fotografías que acompañan a la entrevista, se ve a:

¡¡SU GRAN AMOR. Ángeles de Castro. Falleció a los 51 años en una clínica de Madrid. El escritor dijo entonces: «Ha muerto la mejor mitad de mí mismo, mi equilibrio»!!

Poco más me queda por añadir después de los testimonios arriba expresados por este “HOMBRE BUENO”, que además fue y seguirá siendo para la historia una de las plumas más brillantes que dio el siglo pasado en nuestra Patria.

Con mi emocionado recuerdo, descanse en paz, MIGUEL DELIBES.

Francisco







Fotografía en la que se ve a Miguel Delibes con su nieta Alicia, y detrás de ellos, la fotografía de “mi equilibrio”, su mujer, Ángeles de Castro.