lunes, 18 de octubre de 2010

AL “ABUELO”

Ante el acontecimiento mediático que ha seguido a su desaparición, alguien quizás pudiera preguntarse: ¿Pero quién era esa criatura, como lo definiría el profesor Pancracio Celdran, que ha concitado unas alabanzas tan grandes de “casi” todo el mundo? Y destaco el casi, porque seguro que aquellos a los que, en la tribuna en la que estamos, o deberíamos estar, todos los ciudadanos representados, Las Cortes Españolas, él mandó a las cloacas, con aquella frase que ya es historia, han sido los únicos que no han sentido el dolor que ha recorrido España entera. Desde el mismo Rey, que dijo: “Era un gran amigo mío, y un gran patriota”, hasta las gentes más anónimas de todos los rincones del país.

Yo me encontraba fuera de Zaragoza, en un pueblo de Cataluña, cuando se produjo tan doloroso acontecimiento, y puedo decir que al día siguiente, cuando nos reunimos los compañeros que compartíamos un taller en el Centro de Mayores, fueron varios, por no decir todos, los que se acercaron a mí, como único aragonés presente, para expresar su dolor ante su muerte. Como pudimos ver a través de todos los medios de comunicación, esta fue la tónica general, sobre todo en su Zaragoza natal, donde sus conciudadanos acudieron por millares ante su capilla ardiente para darle su último adiós, y demostrarle así su cariño.

Lejos de mi intención queda el querer glosar su enorme personalidad, que cantidad de personas mucho más preparadas que yo han hecho y siguen haciendo. Pero si que querría rendir mi pequeño homenaje, contando un par de acontecimientos; uno que le escuche en una entrevista, y otro que vivimos juntos.

Le entrevistaban en televisión, y ante la pregunta del entrevistador: ¿Con que faceta de su vida se quedaría?, él contesto sin dudar: “La de cantautor”. Aunque, aclaró a continuación, que en su DNI ponía, como profesión: Licenciado, y añadía con aquella socarronería que le caracterizaba:”Que cada cual se quede con la licenciatura que mejor le parezca”. Porque, si bien es cierto que ejerció un sinfín de tareas en su vida, yo también creo que la que mejor representaba su persona, era la de cantautor. En ella se refleja su gran obra poética, como él mismo declaró: “Mis canciones no son sino poemas musicados”; así mismo la de escritor, con más de veinte obras publicadas; por supuesto la de un luchador infatigable por los derechos ciudadanos y por la libertad; la de profesor que dejo una honda huella en sus discípulos; como no la de político, que desde su faceta de creador de partidos políticos, hasta la de representante de su pueblo en Las Cortes, ocupó una buena parte de su vida; fue un propagador de la vida sencilla de nuestro país, cuando colaboró con televisión, en aquel programa magnifico de “Un país en la mochila”; que decir de aquella escena tan entrañable en la que aparecía en el balcón del Ayuntamiento, con la trompetilla de alguacil en la mano, animando a todos los zaragozanos a gozar de las fiestas del Pilar, cuando fue el pregonero de las mismas; y en fin, fue una persona que cosechó simpatía y cariño allí donde acudía, como en la ocasión que tuve la suerte de vivir junto a él.

En el Centro donde colaboro, “El Terminillo”, tenemos un “Taller de Revista”, donde se edita “El Llamador”, un boletín que pretende llevar hasta los socios, una serie de noticias y reportajes que enriquezcan sus vidas, o por lo menos que se las amenicen. Bajo la dirección de la coordinadora de la misma, Asun Cebollada, se propuso dedicar un número a su vida y obra, para lo cual teníamos que contar con su colaboración. Era imprescindible que nos dedicara un tiempo para llevarlo a cabo, y con la vida tan atareada que tenía, nos surgieron no pocas dudas de si nos podría atender en nuestras peticiones. José Luis, el compañero encargado de hacer las gestiones y redactar la entrevista, nos contaba que, no solo se prestaba a ello, sino que además vendría hasta el Centro y pasaría una tarde con todos aquellos que desearan asistir. Por supuesto todo fue un gran éxito, y pasamos unos ratos tan entrañables, que creo todos guardaremos un gran recuerdo por mucho tiempo. Para mí su faceta más humana quedó reflejada, cuando en un aparte de esa tarde, me confesó: “Siento no haber conocido antes este Centro y sus actividades. Me parecen magníficos”. Así era él.

Recibió muchos homenajes y medallas, algunas de ellas, creo sinceramente a destiempo, como pasa casi siempre, como las que se le han concedido recientemente. ¿Por qué no haberlo hecho antes por parte de los que se las otorgaron?

Querido “Abuelo” José Antonio Labordeta. Tú que has logrado llegar hasta esa tierra a la que le pusiste el nombre de “LIBERTAD”, mándanos tu última lección de magnifico profesor que eres, para que sigamos tus pasos, y que un día podamos gozar juntos de eterna felicidad. Te queremos y nunca, nunca te olvidaremos.

Francisco

domingo, 25 de abril de 2010

¿QUE HABRÍA PASADO SI....?

Estoy en casa, son las dos y media, más o menos, del mediodía, y casi de pasada escucho la voz de un locutor, que dice: “Y hoy, en nuestra mesa de la tertulia, nos acompañan estos tres profesionales, que nos ayudaran, con su experiencia, a entender que habría pasado si Al Gore, hubiese ganado las elecciones en EEUU”.

La verdad es que, como dicen en mi pueblo, me quedé de muestra, porque la entrada del tema, si era tratada con gusto e inteligencia, podía dar para mucho, y la seguí lo mejor que pude. Cierto es, que desde el primer momento, parece que estaban bastante de acuerdo en el análisis de los acontecimientos, que llevaron a la derrota del candidato demócrata en las elecciones, tanto los dos españoles , como el tercer comentarista que era norteamericano. Todo se decidió, después de muchos tiras y aflojas, por un puñado de votos (se habló de no más de 500), que tuvo más el republicano, en un estado, Florida, que, mire usted qué casualidad, estaba gobernado por su hermano, y que a lo que parece, nunca se ha llegado a saber cuántos fueron los votos que uno y otro habían conseguido, puesto que hubieron irregularidades de todo tipo, hasta el extremo de que se tuvo que recurrir al Tribunal Supremo, para que fuese quien decidiera en última instancia, quien era el ganador; como ya sabemos todos y para la desgracia del mundo entero, dieron por ganador a Bush.

A través de todo el debate del programa, parece ser que quedaron meridianamente claras, varias cosas:
1) Que en el recuento de votos de todo el país, los demócratas obtuvieron mayor número.
2) Que a pesar de ello, debido a la ley electoral, no fue suficiente.
3) Que, hasta los más allegados a Bush, sabían que podía pasar por ser el presidente más mediocre que hasta entonces había habido, por no decir directamente el peor.
4) Que todos reconocían que había llegado más a la gente, por ser más populista, puesto que su capacidad intelectual no daba para más.
5) Que su contrincante perdió muchos votos, sobre todo en los debates en televisión, porque era un intelectual, y conectaba peor con las masas.
6) Que el ganador lo fue por el voto masivo del pueblo más profundo y del más fanáticamente religioso.
7) Que lo ocurrido en Florida, fue decisivo, pero también, tramposo, oscuro y que como en otras ocasiones en ese país, no se ha llegado a saber bien lo que allí pasó, y parece ser que será muy difícil que se sepa.
8) Que, por resumir mucho las causas, y se dijo de manera clara en la mesa de debate, el pueblo norteamericano, en su inmensa mayoría está muy desinformado, y lo que es peor, no le importa.

Sea como fuere, ya tenemos presidente, ¿y ahora qué? Y aquí llegamos a la pregunta que dio motivo al debate. Y de nuevo hubo un consenso en cuanto a que la historia hubiera sido otra muy distinta si hubiera ganado el candidato demócrata. Se partía con el conocimiento y la práctica del primer mandato de un presidente que, nunca tuvo ninguna autoridad, porque el verdadero poder estaba en manos de su camarilla, empezando por el siniestro vicepresidente, y siguiendo por los dueños de las petroleras, que fueron los que directamente llevaron a la nación, pero también al resto del mundo, a una guerra innecesaria, cruel, mentirosa, que ha causado un daño terrible, ojala que no sea irreparable, primero a Irak, y después al propio pueblo norteamericano, y en último lugar a todas las naciones que, de una u otra manera se han visto implicadas en el conflicto. (Aquí debo decir, que en algún caso con el beneplácito y la alegría del mandatario de turno). Una guerra que como digo no ha servido para otra cosa que para el mayor enriquecimiento de unos pocos, los que la proyectaron y planearon, y el dolor para, prácticamente toda la humanidad. Y si no, démonos cuenta de cómo estamos en todas partes; los odios se han exacerbado de tal modo, que todos somos enemigos de todos; todos tenemos miedos de todos; todos estamos pagando las consecuencias de las mentiras que fabricaron para justificar sus acciones. En resumen el mundo es infinitamente peor, que antes de la llegada de este disminuido intelectual, y su banda de asesinos, al poder.

Al llegar a este punto, recuerdo la imagen que se me quedó grabada, del día de la toma de posesión del nuevo presidente Obama. Allí estaba el antiguo vicepresidente en una silla de ruedas, viejo, invalido, aparentemente acabado físicamente, y yo me preguntaba: ¿Qué puede tener este ser, que no se como calificar, pero desde luego no humano, porque de humano nada de nada, para verse como se ve, y seguir pensando solo en acaparar poder y riquezas, a costa de tanto sufrimiento ajeno?

Todo esto ya ocurrió y según los comentaristas no hubiera ocurrido de ser otros los resultados de las elecciones. Yo estoy totalmente de acuerdo con ese criterio, pero lo que me llamó más la atención de todo lo que dijeron, fue que el pueblo americano, en su inmensa mayoría no presta atención a las consecuencias de sus propias acciones, a su manera de votar, que están en otros “intereses”, y ante esto me surgen dos preguntas, para mi muy inquietantes:

¿Cómo son esos otros intereses, y sobre todo quien o quienes son los que animan a la gente a que se decanten por estos, olvidando los más principales y decisivos de sus vidas?

Que esto ocurra en la nación más potente del mundo, la más poderosa, la que más influye en la inmensa mayoría de la humanidad, ya es preocupante, pero:

¿También se dan estas mismas circunstancias en nuestra patria?

A mi me da mucho que pensar, ¿y a ti?
Francisco

martes, 30 de marzo de 2010

CHICOS DE HOY

NIÑOS Y JOVENES DE HOY

Estamos comiendo y Teresa me comenta que está asustada de las noticias que nos llegan diariamente, habiendo llegado a un punto en la vida nacional, donde casi se puede decir que la de hoy es una noticia mejor que la de mañana. Y aunque esto es algo para quitarte el apetito, aun hay algo que le disgusta más: la mayoría de los chicos de hoy no se comportan como a ella le gustaría, sobretodo, añade, pensando que son el futuro de la nación; por supuesto a mi tampoco me gusta. Estamos perfectamente de acuerdo en esto, pero no en los motivos que marcan esta forma de ser. Opina que influyen muy diversas razones en su comportamiento, y yo, aun estando de acuerdo en lo básico, le digo que la mayor responsabilidad la tienen los padres. “Pero tu sabes, me argumenta, que hay casos en que los padres se esfuerzan en darles una buena educación a sus hijos, que se ocupan de ellos, que les dan buenos ejemplos, y sin embargo uno sale torcido. ¿También en este caso se podría culpar a los padres?”

Visto así, estaríamos tentados de exculpar a los padres y buscar las causas en otros lugares, en otros motivos, ¿Pero donde buscar? ¿Qué motivos, que razones daríamos para este caso? El recurso que tenemos más a mano y que parece ser el comúnmente más aceptado, es culpar a “la sociedad”. ¿Pero quien es esta señora? ¿Quién forma la sociedad? ¿Es “algo” que alguien invento y se olvido de ponerle reglas y normas por las que se tenia que regir? ¿O más bien es “algo” a lo que recurrimos para intentar escurrir el bulto de nuestras propias obligaciones? ¿Es que acaso la sociedad no la formamos entre todos, por supuesto también padres e hijos?

De cualquier forma, y a pesar de lo anteriormente expuesto, “estoy dispuesto a concederte, le digo, que “estos” padres no son del todo culpables ya que parece que han cumplido con sus tareas lo mejor posible”. Pero ¿Y el resto de los padres? Me refiero a los de los demás niños o jóvenes. ¿Todos cumplen con su obligación paternal? Si así fuera, pienso yo, no debería haber problema, puesto que si dentro de un conjunto de, por ejemplo, diez niños, solo uno de ellos se desviase, los nueve restantes le harían, con su comportamiento, la presión moral suficiente para que se sintiera tan aislado que a la corta o a la larga se vería forzado a cambiar su forma de proceder. Pienso que el ejemplo también valdría para el caso contrario. Si entre los diez solamente hubiera uno que fuese bueno y el resto malos, este uno al final se volvería malo también, por la misma razón de presión del resto. Justamente lo que parece que ocurre actualmente, si seguimos el razonamiento de que al niño lo corrompe la sociedad, pero es que para mi la sociedad culpable son los padres, los propios y los ajenos, que con su permisividad convierten a los niños en auténticos tiranos que no entienden de reglas ni obligaciones y que solo viven para disfrutar de sus caprichos.

Y si esos caprichos fueran solo el comprar todo aquello que les apetece, sin saber si su familia puede o no sufragarlos, casi estaría por decir que, aunque yo no lo comparto en absoluto, seria un mal menor, puesto que estaríamos hablando de economía, de dinero, que siempre se puede conseguir más o menos bien, en mayor o menor cantidad. Pero el verdadero problema surge cuando el joven al que no le dan todo lo que demanda, se vuelve contra sus progenitores llegando a la violencia física, como desgraciadamente estamos viendo día si y otro también. Y que conste que esto no es cuestión de que surja de la noche a la mañana; esto se forma a través de muchos años de hacerlo mal por parte de los que deberían de hacerlo bien.

A través de toda la historia, todos los mejores educadores, nos han dicho que los niños están probando a los mayores constantemente, que son incansables y que ante la menor debilidad por nuestra parte, ellos toman buena nota y a partir de ese momento ya saben como vencernos. No le des la mínima oportunidad porque si no estás perdido, y cuando quieras negarle aquello que le diste sin ninguna razón, te lo exigirán como una obligación por tu parte. Y no se trata de no darles todo lo que necesiten, sino que entiendan razonadamente, cuando se puede decir si y cuando deben aceptar un no.

El maestro de maestros que es el filosofo José Antonio Marina, asegura: «Según las estadísticas, sólo un diez por ciento de los jóvenes son conflictivos, sin embargo en la sociedad existe la percepción de que este porcentaje es mucho mayor»

Hace pocos días, comentando con unos amigos, les decía que yo por naturaleza soy optimista, y estoy firmemente convencido de que hay más bien que mal, entre otras razones porque me lo demuestra el día a día en el trato con las personas que me relaciono. Ojala que el futuro no me haga cambiar de opinión y esa legión de jóvenes maravillosos que tenemos tenga la fuerza suficiente para ganarles la partida a los “otros”.
Francisco

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿JUSTICIA ESPAÑOLA?

“Me se ponen los pelos como escarpias”. Es lo primero que me viene a la mente, cuando leo un par de artículos relacionados con un mismo tema: el juez Garzón. Trataré de explicarme.

Yo de justicia, ni de administración de justicia, no entiendo nada, (aunque llegado a este punto tengo que decir, que en los tiempos que corremos, no entiendo nada, de nada), pero sobretodo de la justicia española, o de como se ejerce la justicia, por parte de los encargados de administrarla. Día si y otro también, vemos en los medios de comunicación, unas sentencias dictadas por estos encargados, que al común de los mortales nos dejan, como mínimo con la boca abierta, y otras veces con una irritación mayúscula, al ver lo que en ellas dicen. Y es que, cuando nosotros pobres ignorantes, leemos lo que dicen y dictan, no podemos por menos de preguntarnos si estamos ante una realidad o estamos viendo el guión de una obra de teatro, que si no fuese por las repercusiones que para muchas personas tienen, hasta podríamos decir que resultan divertidas por estrambóticas. No quiero extenderme en comentar ninguna, porque en la mente de todos están mil y un ejemplos que nos han causado estos u otros sentimientos muy parecidos. Lo que si es cierto que todos estamos de acuerdo en que lo que hemos leído o escuchado, transgrede todas las leyes del sentido común, y que lleva a preguntarme: ¿Pero como puede ser que, una cosa tan clara para cualquiera de nosotros pobres “ignorantes”, no sea igual para estos señores que tanto saben, y que dedican toda su vida a estudiar los casos y las leyes que se pueden aplicar a cada uno de ellos, las apliquen tan mal? Y esto me lleva a otra pregunta: ¿No será que no actúan en estricta JUSTICIA, aquella que juraron respetar y defender, y aplican una “justicia” personal? Y aquí es cuando me surge la alarma con la que he empezado este comentario, porque me imagino que caigo en manos de uno de estos señores, que pueden decidir sobre el presente y el futuro de mi vida, y de verdad me quedo aterrorizado. No quiero hacer tremendismo; solo hacer falta saber lo que les ha pasado a otras personas, que a diario salen en los medios de comunicación.

Pero decía, que todo esto, era a consecuencia de un par de artículos, relacionados con el juez Garzón. Que no se si tienen o no razón, los unos o los otros, pero que es sospechoso, o por lo menos para mí lo es, lo que allí se puede leer:

“Aquellos que tanto se quejan de que España es invisible en el mundo los que sabemos lo difícil que es atraer a un auditorio no español a nuestros actos culturales, deberíamos estar agradecidos a este juez que utilizó su prestigio internacional para organizar unas mesas redondas en NYU con personajes de tal relevancia que a otras organizaciones españolas les bebiera resultado imposible convocar”.
Y más adelante concluye: “Habiendo asistido a alguna de aquella veladas, siento vergüenza al ver despreciado ese trabajo y mucho asombro cuando se cuestiona que, en el país de la filantropía, el juez buscara la manera más común de financiar un acto cultural: el patrocinio de un banquero. ¡Es la práctica común! Una manera, por otra parte, de ahorrarle dinero al Estado. No tenemos remedio”

En estos términos se expresa Elvira Lindo, sobre el tema.

En la página 9 de El País, podemos leer, en grandes titulares, o en letra más pequeña, frases como estas:
“Proceso expres para suspender a Garzón”
“El poder Judicial se salta los trámites habituales con el fin de acelerar el relevo del juez de la Audiencia Nacional, impulsado desde el Supremo por Luciano Varela”
“Margarita Robles impone su criterio para suspender a Garzón cuanto antes”
“Esta magistrada es amiga personal y compañera de Luciano Varela en la asociación Jueces para la Democracia, y enemiga furibunda de Garzón desde sus tiempos de secretaria de Estado de Interior con el ministro socialista Juan Alberto Belloch”
Dado que el informe pedido por el Poder Judicial al fiscal no es vinculante, las fuentes consultadas indicaron que, una vez recibido, Garzón será previsiblemente suspendido sin más trámite. Un grupo de vocales del Poder Judicial expresó a El País su sorpresa por una medida que ni entienden ni comparten y de la que tuvieron noticia por la prensa”

En otro lugar de la página, con el título “Objetivo, Baltasar”, José Antonio Hernández, escribe: “Garzón tiene pocos amigos en el Consejo, donde vaticinan malos augurios a su continuidad como juez de la Audiencia Nacional, ente el convencimiento de que el Tribunal Supremo terminará llevándole al banquillo por al menos alguna de las dos querellas que pesan sobre él. No resulta extraño, pues, que quieran desterrar a Garzón los vocales de Consejo propuestos por el PP-obsesionados con Garzón, a quien no le perdonan haberles aflorado los sucísimos trapos del caso Gürtel-.Pero si rechina en fuentes progresistas del Consejo, que a ese empeño del PP, se hayan sumado vocales como Lastra y, “”con especial beligerancia y proselitismo””, Robles”.

No se quien tiene, o puede tener la razón sobre un tema tan delicado, y diría más, si no fuese por lo que es, que ni me importa. Pero si me importa, tanto en cuanto, que como decía más arriba, pudiera ser que un día me encontrara con estos jueces, que a mi modo de ver, por lo que se lee, actúan por rencores, recelos, venganzas, cuestiones políticas, dejándose llevar por sus más primitivos instintos, cuando en verdad ninguna de estas cosas deberían influir en sus decisiones, y que mi vida dependiera de ellas, que como escuchaba el otro día en una conferencia que dio un escritor y comentarista muy conocido en España, que decía, ante una pregunta que se le hacia desde el patio de butacas: “Hombre, ya lo creo que puede influir en tu vida, pues pueden hundirte para siempre”.

No se si el Juez Garzón es o no culpable de algún delito, y si es culpable, yo pediría la máxima pena para él, dado que delinquió con todo el conocimiento de lo que estaba haciendo, pero también pediría, que fuese juzgado por otras personas, por otros jueces más imparciales, porque de lo contrario, tanto si se le condena como si se le libera de sus cargos, se habrá hecho en ausencia de la JUSTICIA, con mayúsculas, y tendremos un nuevo caso, una nueva noticia, que desgraciadamente pasará muy rápidamente, y que cuando la leamos, la escuchemos, la veamos no tendremos otro remedio que decirnos: “Pero en manos de quien estamos” “En que país vivimos” “Que sociedad es esta”.

Rememorando a Cicerón, podríamos decir con él:

“¿Hasta cuando, esta gente, abusara de nuestra paciencia?”
“¿Hasta cuando esta actitud de privilegio seguirá riéndose de nosotros?”
“¿Cuándo acabarán estos desatinos en uno de los pilares del Estado y de la Democracia?”

Y me hago la penúltima pregunta:

¿Habrá un día en que la mayoría silenciosa digamos lo que tenemos que decir para corregir todos estos desvaríos?

Francisco

martes, 16 de marzo de 2010

INTERNET ¿ANGEL O DEMONIO?

Yo me atrevería a decir que ni lo uno ni lo otro, sino las dos cosa a la vez. En las líneas que siguen, trataré de explicarme.
Cada día más, estamos viendo en todos los medios de comunicación noticias que tienen relación con las nuevas tecnologías, dicho más claramente, con todo lo que tiene relación con Internet y que afectan a la vida de todos nosotros. Me atrevería a decir que desde hace poco tiempo, unos pocos años, un suspiro, si lo medimos con la vara de medir la historia, nuestras vidas están siendo sometidas a unos cambios que afectan al devenir diario, a las costumbres, a las relaciones con todo nuestro entorno. Ya no felicitamos por Navidad, no nos felicitamos los cumpleaños, los santos, los aniversarios; ya no nos mandamos postales desde nuestros sitios de veraneos, ya no hacemos fotos y las vamos a revelar; ya no vamos todos o casi todos los días al kiosco a comprar la prensa, acaso a veces, y si la portada es suficiente sugerente, compramos la revista del “corazón”, que nos pone al corriente de las vidas y milagros de famosos y famosillos; hablamos menos por teléfono, hay quien se ha quitado el fijo y ya solo tiene el móvil; ya no podemos leer algo tan sagrado para cualquier ciudadano, como es el BOE, donde se publican todas las leyes y normas que rigen nuestras vidas. Ninguna de estas acciones las realizamos como hemos venido haciéndolo durante toda nuestra vida. Ahora lo hacemos “por internet”, o por “on line”, que dirán los más modernos. Y aquí empiezan a surgir un sinfín de preguntas, dudas, miedos, noticias encontradas, contradictorias, que hace que nos pongamos de los nervios y en última instancia haya mucha gente que se pregunte: ¿pero eso de internet, que cascaras es? ¿Y si yo no sé navegar por el “internet ese” que hago?
En mi experiencia diaria desde hace algunos años, todos estos temas han surgido y surgen cada vez más, con más frecuencia con más preocupación con mayor urgencia, y yo cuando me lo preguntan, no tengo otra forma de responder que diciendo:
“Lo queramos o no, nos guste o no, nos moleste o no, creamos que es justo o no, lo que sí es cierto que ha llegado y se va a quedar con nosotros, por lo que procura ponerte lo más rápidamente al día o perderás el tren”.
Y este es un tren que tienes que usar todos los días y en muchos viajes diarios.
He dicho y sigo diciendo casi a diario, que Internet, (que es un efecto, una consecuencia del desarrollo de la informática), es algo, como casi toda invención humana, una moneda que tiene dos caras, una positiva y otra negativa. En internet puedes encontrar todo lo que puedas imaginar y muchas cosas que jamás se te hubiera ocurrido que existiesen, que harán o pueden hacer tu vida más rica, más placentera; encontraras todo lo que el genio humano ha sido capaz de crear, que como ya has adivinado puede ser, y lo es, lo más divino y a su vez lo más diabólico. Ser capaz de manejar tu barco aprovechando los buenos vientos, las mejores mareas y esquivar los escollos, las muchas rocas que surgirán en tu camino, constituye el secreto que debes conocer para disponer de una herramienta, que en cuanto la conozcas, aunque sea solo ligeramente, verás cómo cada vez más se te mete en la sangre como una droga; que esa droga sea, como tantas existen, capaz de salvarte la vida, o por lo menos hacerla más rica, o que sea como otras capaces de destrozártela , depende, como casi todo en este mundo, de ti.
Podría poner muchos ejemplos que ratificarían lo que he dicho hasta ahora, pero no quiero alargarme más de lo necesario, y deseo que estas líneas no te resulten pesadas sino todo lo contrario, y prometo que seguiré escribiendo sobre estos temas, puesto que considero que pueden ser interesantes para algunos que no estén muy al tanto de la evolución de algo que cambia día a día, como es todo lo relacionado con la Informática.
Para cerrar estos comentarios, quiero una vez más, insistir en que no hay que tener miedo, ni de internet, ni de las nuevas técnicas en general, sino tener cuidado en su uso, y por supuesto ser lo más precavido posible e informarte a fondo.
Hasta pronto.
Se feliz francisco.

viernes, 12 de marzo de 2010

MIGUEL DELIBES UN HOMBRE BUENO

Son las 8 de la mañana y en la radio surge la noticia: “Ha muerto Miguel Delibes”. El corazón me da un vuelco, y presto atención a lo que dicen en la emisora, tanto el locutor, como todos los invitados y comentaristas habituales, más los que se van uniendo en el transcurso de los minutos siguientes. Por supuesto todos sin excepción comentan la perdida que supone para las letras españolas la desaparición de este escritor.

Me llama la atención, que varios de los que intervienen dando su parecer sobre la vida y obra de Delibes, después de destacar sus valores literarios, hablen del hombre, de la persona, que estaba detrás del genio literario. Cuentan anécdotas que recordaban de él, y terminan relatando hechos simpáticos, y hasta graciosos, que habían vivido juntos. Esto hace, que cuando vuelvo a casa por la tarde, me dedique a revisar noticias que se dieron en su día en torno a Don Miguel. En esta búsqueda, tropiezo con una entrevista que le hizo una nieta suya, Ángeles Corzo, con ocasión de la concesión de el “Premio a los Valores Humanos por su «defensa de la libertad, su sensibilidad personal hacia los desfavorecidos y su compromiso con la naturaleza»”.


Por supuesto que no me encuentro capacitado para analizar ningún aspecto de la obra de este gigante de las letras, pero si que me gustaría dejar constancia de la opinión que me merece como ser humano.

Leyendo la entrevista, me tropiezo con unas declaraciones que hace ante la pregunta: ¿Se debe premiar al defensor de estos valores? Copio textualmente:

“Antaño, todo hombre nacido de mujer se consideraba portador de cosas positivas, de algo digno, algo noble, unos valores, en suma. Pero la descendencia de Caín pesaba sobre nosotros, y el hombre que era portador de reservas morales se convirtió en un ser peligroso, maligno, de difícil definición. Ahora, el hombre miente, ataca, mata, hiere, viola y su presencia lógicamente engendra desconfianza. El hecho de ser parido por mujer no lo dignifica ni quiere decir nada. Sinceramente, el hombre que se esfuerza por ser mejor, que defiende la naturaleza, que sostiene ideas de amor, paz y progreso por su rareza, bien merece ser distinguido, con un premio o con lo que sea”.

Y un poco más adelante, cuando su nieta le pregunta cual ha sido el premio que más le gusto o que más le hizo ilusión, dice que el Nadal, y relata sus circunstancias con estas palabras:

“Salí entonces a la redacción y grité: «¡Soy finalista del Nadal!». Todos se revolucionaron. El director, que hasta entonces no sabía nada, llamó al café Suizo de Barcelona, donde se reunía el jurado y me dijo que había ganado. Te puedes imaginar entonces, la emoción, las felicitaciones, los abrazos… Cogí corriendo la bicicleta y me fui a casa donde me esperaban mi mujer y mi hijo Miguel, de 11 meses. Nos abrazamos locos de alegría”.

En una de las fotografías que acompañan a la entrevista, se ve a:

¡¡SU GRAN AMOR. Ángeles de Castro. Falleció a los 51 años en una clínica de Madrid. El escritor dijo entonces: «Ha muerto la mejor mitad de mí mismo, mi equilibrio»!!

Poco más me queda por añadir después de los testimonios arriba expresados por este “HOMBRE BUENO”, que además fue y seguirá siendo para la historia una de las plumas más brillantes que dio el siglo pasado en nuestra Patria.

Con mi emocionado recuerdo, descanse en paz, MIGUEL DELIBES.

Francisco







Fotografía en la que se ve a Miguel Delibes con su nieta Alicia, y detrás de ellos, la fotografía de “mi equilibrio”, su mujer, Ángeles de Castro.

miércoles, 24 de febrero de 2010

CON EL RATON EN LA MANO

CON EL RATON EN LA MANO

COMPRAS “ON-LINE” (POR INTERNET)
“Recuerda siempre, que nadie regala nada”

Amigo lector: Seguro que en tus paseos por Internet, te has encontrado con ofertas de todo tipo muy tentadoras. Has oído hablar bastante de los viajes que este o aquel, han efectuado a cualquier lugar del mundo, por un precio mínimo, en algunas ocasiones hasta ridículo. Te han aconsejado que no vayas a las agencias de viajes para comprar los billetes del AVE, porque en la red están mucho más baratos. Tu vecino te enseña ese aparato que ha encontrado en un portal de Internet, y que cuando te dice el precio, le dices que no puede ser, que lo has visto en tu última visita a la gran superficie “Fulánez”, y estando de rebajas, costaba veinte veces más. Tu sobrino se fue a pasar el fin de semana a Londres, y pago 5 euros por el billete de avión. Y así hasta el infinito.

Lo curioso del caso es que, todo o casi todo esto es verdad. Si miramos las estadísticas que aparecen en distintos medios de comunicación, veremos que las compras a través de la red, son cada día más y más voluminosas. En nuestro país, las cifras crecen a buena velocidad, a pesar de que estamos prácticamente a la cola del resto de las naciones de nuestro entorno. Se puede leer en algunos sitios, que las agencias de viaje, declaran que hasta el 80% de los billetes de avión los venden a través del ordenador. Igual ocurre con otros productos que ofrecen. Muchas de ellas, han cerrado, o están por cerrar cantidad de oficinas, por no ser rentables.

Pero también es verdad que estas compras las tenemos que hacer casi a ciegas, porque la “tienda” no la ves físicamente, debes fiarte de lo que ves en tu pantalla mediante unas fotografías, no muy claras, con nombres casi siempre en ingles, con direcciones en sitios lejanos, con condiciones de compra confusas, en fin con muchas pegas, y lo único claro es que debes dar el numero de tu tarjeta de crédito, para que te envíen la mercancía. Y aquí surgen mil y una preguntas, dudas de todo tipo que hacen que de no tener un conocimiento amplio de estas cuestiones, el que más y el que menos, dice: “Bueno, como no estoy seguro lo dejo y lo compraré en……., en la tienda de siempre, que aunque me cueste más, lo puedo ver, tocar, y lo de Internet queda para otros”. Con lo cual, quizás dejes pasar una ocasión de hacer un buen negocio. Para intentar que esto no te ocurra, voy a detallarte, lo más breve posible, una serie de recomendaciones que seguro te ayudaran a evitar posibles fraudes, y que tus operaciones sean lo más seguras posible.
LO QUE DEBES HACER…..

1º. Comprueba la identidad de la empresa
2º. Si tienes dudas, conecta con el vendedor
3º. Elige un sistema de pago seguro
4º. Cifrado de datos
5º. Busca opiniones favorables en foros de Internet
6º. Fíjate en la apariencia de la pagina
7º. Revisa la garantía y el servicio técnico
8º. Mantén tu equipo libre de virus

LO QUE NO DEBES DE HACER…..

1º. Confiar ciegamente en el comercio electrónico
2º. Comprar a un vendedor fuera de eBay
3º. Pagar por pujar en un portal de subastas
4º. Pinchar en los banners de las redes sociales
5º. Utilizar Western Unión para pagar
6º. Confiar en las ofertas de correo
7º. Enviar datos bancarios por email

COMO RECONOCER UN ANUNCIO FALSO

1º. El nombre es parecido, pero no es igual
2º. Especificaciones técnicas distintas
3º. Foto distinta a la del producto original
4º. El precio es demasiado bajo
5º. Imagen de mala calidad
6º. Foto obtenida en la pagina del fabricante
7º. Los cable y accesorios son distintos
8º. El embalaje es distinto del original

Soy consciente de que alguna o muchas de las condiciones que te he detallado, puedan resultarte un tanto desconocidas, por lo que como tantas veces digo, antes de tomar una decisión importante, consulta con alguien que aclare tus dudas. Considero que pocas relaciones humanas son más bonitas, que la surge entre alguien que pregunta con el afán de aprender, y otro que responde para ayudarle.

Si, a pesar de tomar todas precauciones, te han estafado, te traslado lo que aconseja Rubén Sánchez, portavoz de FACUA, ante una situación así: Debes de internar ponerte en contacto con la empresa o el vendedor. Si no contestan, que será lo más seguro, debes de denunciarlo ante las administraciones publicas correspondientes. Puedes recurrir a alguna de las asociaciones de consumidores. Por fin informar al fabricante original, que aunque no pueda hacer nada ante una mala copia de su producto, podrá dar la voz de alarma, para que no le ocurra lo mismo a otros.

¿Quiere esto decir que no debemos de comprar en las tiendas on-line, muchas de ellas asiáticas? No debemos generalizar, porque como en todas las relaciones humanas, hay gente mala, pero también hay muchos más que son honrados. Lo mejor es, una vez más, tomar todas las precauciones posibles para evitar sorpresas desagradables.

En cuanto a la posibilidad de controlar las falsificaciones en Internet, es una tarea sumamente complicada, ya que debemos de partir de la base de que la coordinación entre administraciones de diversos países, es prácticamente imposible. Resumiendo, ten mucho cuidado.

Este asunto de las compras por Internet, es muy complejo y como he intentado explicar en estas líneas, tienen un sin fin de facetas a considerar, por lo que es mi intención dedicarle otros escritos para aclarar en la medida de lo posible, todas las dudas que os puedan surgir, y que por supuesto, estén a la altura de mis conocimientos. Para poder ampliar los conceptos que yo he reflejado hasta aquí, os podéis informar en la revista “COMPUTER HOY” Nº 268. Esta publicación, junto con varios otros títulos de la misma editora, son las mejores en su género. Os aconsejo muy de veras que las consultéis cuando tengáis ocasión.

Hasta que llegue el momento de volver a ponerme en contacto contigo, a través de este boletín, sabes que me tienes a tu disposición. Mientras estoy seguro que “con el ratón en la mano”, utilizándolo como tú sabes, tendrás unas compras más seguras en Internet. Animo y suerte

Francisco

domingo, 21 de febrero de 2010

HABLANDO DE LA CRISIS

HABLANDO DE LA CRISIS

Celebrábamos el cumpleaños de un amigo, y nos habíamos reunido seis parejas para acompañarlo y felicitarle. Cenamos, y después de los postres y el café, nos pusimos a charrar de todo un poco, y entre bromas y veras, salió, como no podía ser de otra manera en estos momentos, el tema de la crisis, con sus consecuencias y motivos. En un momento determinado, uno de los amigos sacó a relucir un incidente que le había ocurrido hacía escasos días, y que fue motivo de una larga reflexión compartida entre todos. Nos contó lo ocurrido.

Su mujer le había dicho una tarde: “Vamos a salir a mirar alguna tienda, porque quiero comprarme unos zapatos”. Dicho y hecho. Miraron varios escaparates, y por fin entraron en un establecimiento. Pasados varios minutos, mi amigo se dirigió a su mujer que se estaba probando un modelo, y le dijo: “Vamos Violeta, deja todo y vámonos”. Ella extrañada, le pregunto el porque, y nuestro amigo le dijo: “Fíjate y verás”, y dirigiéndose a la empleada, entabló el siguiente dialogo:

Amigo:” ¿Me saca un número más grande?”
Empleada:”Hay más pequeños”
Amigo” ¿Tiene otro color?”
Empleada:”Es el único que hay”
Amigo:”Quizás en otra horma”
Empleada:”Está todo agotado”

En el tiempo que duró este breve dialogo, la, ¿podemos llamar vendedora?, no hizo mención de realizar alguna consulta, algún gesto, que disimulara su falta de interés en atender las demandas de su cliente.

Llegado este momento, nuestro amigo, mirando fijamente a la empleada, le dijo: “¿Verdad que no quiere vendernos ningún zapato?”. Y ante el silencio de la misma, cogió a su mujer de la mano, y diciéndole, “ves el porque”, salieron de la tienda.

El se preguntaba y nos preguntaba, que estaba ocurriendo desde hacia ya bastante tiempo, para que esta escena se repitiera con tanta frecuencia. Caeríamos en un grave error, si pensáramos que esto es general, y que ocurre en la mayoría de los establecimientos, pero si que es verdad, que ocurre demasiadas veces, y esto dio pie para que cada uno de nosotros opináramos y diéramos nuestras razones.

“¿Estaba la tienda muy llena, y la empleada se sentía agobiada?”. No, en la tienda no había otros clientes. “¿Tenía un mal día, por algún motivo físico o mental?”. En cualquier caso los clientes no tenían culpa alguna. “¿No estaba conforme con las condiciones de trabajo que ella tenía?”. Debería solucionarlo con su empresa, antes de que su malestar trascendiera a los clientes. “¿Sería la empresa la que tendría que estar al tanto de lo que ocurría, antes de que se llegara a esta situación?”. “¿Las relaciones entre empresa y trabajador, han cambiado tanto desde que nosotros empezamos a trabajar (todos somos jubilados), que no las entendemos?”. “¿Ya no existe aquel orgullo de la tarea bien hecha, del trabajo bien terminado, del sentimiento de que la empresa estaría contenta con nuestra labor, y en su reconocimiento estaba parte de nuestro salario, si no monetario si moral?”.”¿Esto pasa solo cuando se tienen pocos años, o afecta a todas las edades?”. Estas y muchas cuestiones más salieron en la conversación, en la que se vertieron también las más variadas opiniones, que confirmaron que el fenómeno está aquí y que afecta a todos los aspectos de la vida diaria.

Querría concluir insistiendo una vez más, en que opino que esto no es general, y que nos encontramos más veces con aspectos positivos que negativos, como tiene que ser en buena ley, pero no por ello no debamos de poner todos de nuestra parte, para que esto no prolifere, más bien al contrario, que cada uno de nosotros nos esforcemos en erradicar estos males de nuestra sociedad.

Cada vez que me enfrento a una situación parecida, en el que interviene el comportamiento humano, no puedo dejar de pensar, en que la solución está en la educación desde la más tierna infancia, y no solo en la escuela, que también, sino en el hogar, que es, según mi modesta opinión, donde se forma la persona, tanto para lo malo como para lo bueno.

Y tu, amigo lector, ¿Qué opinas? Francisco